sábado, 20 de diciembre de 2025

Secreto

Si, te amo, te amo frente a todos cuando tomo tu mano y llevo tu nombre

y ven una pareja, una pareja normal que sonríe y se entiende

una pareja como mil y una más, normal

un amor común, un amor convencional.

 

Pero yo te amo de formas que jamás entenderían, 

te demuestro mi amor en secreto, lejos de las miradas dañinas

de las envidias inevitables, de ti, de mí, de las expectativas

de los compromisos, de lo que supuestamente debe ser, de la luz.

 

Te amo en la oscuridad de la noche, cuando paso mi mano por tu pelo para que duermas mejor

te amo cuando me rio de tus disparates, cuando leo tu mente como un libro abierto

cuando te beso en secreto entre las sabanas

cuando me levanto a la mitad de la noche a hablarle la noche de ti.

 

Mi amor es secreto, aunque nos vean como una pareja normal

te amo con la locura del que ha perdonado

del que ha perdido su luz en la oscuridad, pero ha mantenido una llama entre sus manos 

te amo de tal forma que todos ven lo convencional, pero tú puedes ver la verdad.

 

Mi forma de amar es un secreto a voces, un secreto que digo todos los días a los demás 

sin que los demás puedan entenderlo

te amo en secreto amándote abiertamente

dándote el amor con el que todo el mundo sueña en sus fantasías, pero que solo tú sabes que lo recibes.

 

Te amo como en los cuentos de hadas y libros de fantasía

y lo hago tan secretamente que te amo más cuando no me ves

en millones de detalles que hacen que tu día sea más feliz

te amo tanto que ahora mismo llevas parte de mi dentro de ti.

 

¿Sabrán los demás que tanto te amo?

dudo que alguien sepa de un secreto a voces

donde ellos ven lo convencional yo me he encargado

de darte un amor que no se ve en las fotografías.  

 

Mi amor no se ve en likes en una foto

No se ve en videos de una tarde en el parque

Te amo en cada decisión de mi día

En cada afirmación en la mañana.

 

Mi amor no es convencional

Se esconde como un susurro en tu garganta

Se manifiesta en el silencio de nuestra cama

Es un secreto a voces. 


viernes, 28 de febrero de 2025

Divagaciones

No puedo dormir, son las casi 3 de la mañana. 

Mi mente deambula por espacios sombríos, por recuerdos dolorosos que me han absorbido los últimos días, absorbiendo no solo mi tiempo, sino mi fortaleza mental, mi seguridad y mi cordura.

Si tuviera que confesar, por obra de una deidad maligna o fuerza sobrenatural, mis pensamientos en estos días, seguramente me condenarían. Mis pensamientos han absorbido tanto dolor y congoja que realmente creo que perdí toda brújula moral.

Me consuelo al pensar que estos pensamientos se quedan en pensamientos, se quedan en maquinaciones efímeras de mi atribulada mente, porque en los momentos de acción, donde el pensamiento se convierte en realidad, mi moral ha ganado, por lo menos aun conservo eso, algo de honor, algo de moral.

Es extraño como en los momentos de dolor solemos buscar formas de hacernos daño, como si la destrucción ya causada no fuera suficiente, comenzamos a buscar recuerdos, análisis, significados y suposiciones que tan solo llevan a nihilismo, y si ahonda mucho, al tanatos.

Sobrellevar esta pena, esta en particular es extenuante, no es un dolor sordo definitivo, sino que carcome y se entierra en diferentes aspectos de todo lo que te rodea, llenando todo de pensamientos extraños, maléficos y errados, también puebla tus recuerdos, y transforma días de sol en días lúgubres llenos de angustia. 

No sé cómo sobrellevar esto, no sé cómo controlar mi mente, no tengo la menor idea de si no me estoy engañando a mí mismo. 

No sé si tengo la cara pintada como un payaso al creer que la gente puede cambiar, que si aquella que me clavo un cuchillo en la espalda podrá, de algún modo, recuperar lo que perdió, y de un modo aún más inverosímil, sanar aquello que destruyó.

Por primera vez en muchos años, habito en los pantanos de la melancolía, camino por valles desolados de sueños rotos y de esperanzas perdidas.

Aunque, pensándolo bien esto suele ser más bien recurrente, la vida se comporta como una serie de golpes bajos interminables, y se nos enseña a pararnos una y otra vez, a mantener la sonrisa, a poner la otra mejilla, a alegrarnos de cosas pequeñas, a sonreírle al universo mientras nos patea.

La verdad estoy harto.

Quizás los dioses si juegan a los dados, quizás si soy una marioneta del destino, quizás soy todas las lamentaciones de las tragedias griegas, quizás estoy pagando karma por mi vida, quizás es aprendizaje, quizás es amor falso, quizás solo soy un imbécil que amó con toda su alma.

Quizás esa es la naturaleza humana.

Quizás ya no sea esa mi naturaleza.

Quizás ya dejé de ser humano.